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Es prácticamente un hecho. Naoto Kan, el primer ministro japonés, renunciará en las próximas semanas. Acaba de sufrir un golpe decisivo, con la renuncia del ministro designado en una cartera especial creada para encarar las tareas de reconstrucción derivadas del tsunami. El funcionario duró apenas 8 días en su cargo. Tuvo que irse luego del escándalo provocado en su visita a la región próxima a Fukushima, cuando reveló el propósito de retacear ayuda a los afectados por la catástrofe. "La política japonesa está en plena descomposición, el gobierno en fase terminal", señalan los corresponsales de las agencias informativas en Japón (Infobae, 4/7).


La situación en la zona es calamitosa: ciudades destruidas como si hubieran sido bombardeadas, edificios reducidos a cimientos, barcos en los tejados, coches desplazados, pueblos costeros arrasados. 30.000 es la suma de muertos y desaparecidos; 90.000 personas fueron evacuadas por tiempo indeterminado. A principios de julio, asociaciones de residentes del área adyacente pidieron evacuar a todos los niños de la zona, tras denunciar la existencia de niveles de radioactividad hasta cuatro veces sobre el límite permitido. Según el grupo, esos niveles superan a los que indujeron a las autoridades rusas a evacuar a la población tras el desastre de Chernobyl en 1986.


Según Wolfang Weiss, jefe del comité científico de Naciones Unidas que dirige el estudio sobre el impacto del estallido de la central nuclear, "la liberación de radioactividad en Chernobyl se había acabado prácticamente a los diez días; en Fukushima llevamos cuatro meses y estaremos felices si se acaba al final del año, porque puede durar más. Puede ser peor que Chernobyl, todavía no lo sabemos. Chernobyl era un reactor. Aquí tenemos cuatro y un almacén de residuos, el inventario de lo que hay es mucho peor...los reactores son muy inestables; nadie puede saber si habrá otra liberación grave de partículas mañana".


El propio Kan, abriendo un paraguas que ya está agujereado, acaba de declarar el último fin de semana (8/7) que reparar las consecuencias del estallido de Fukushima puede extenderse por... décadas. El problema es que los efectos de someter a amplios grupos de personas durante mucho tiempo a dosis inclusive bajas de radiación son desconocidos. No hay precedentes para evaluar las consecuencias de una acumulación crónica de yodo radioactivo en las tiroides y de cesio en los huesos. La petición de emergencia para evacuar a los niños de Fukushima incluyó la denuncia de que las autoridades se han centrado en medir la radioactividad en el medio ambiente y no en el interior de las personas, donde ha podido llegar por la inhalación e ingestión de isótopos en polvo, comidas o bebidas.


Al gobierno ya no le cree nadie porque ha mentido sistemáticamente sobre el alcance del desastre. Recién en junio un informe oficial admitió que en las primeras horas se fundieron los núcleos de tres de los cuatro reactores y que posiblemente se rompieron las vasijas en los que el combustible está confinado. Esto implica que el combustible está en forma de magma fundido fuera de la vasija, una situación más grave que la peor prevista por los expertos el día de las explosiones de hidrógeno en la central.


Días atrás el municipio de Genkai, en el suroeste de Japón, rechazó los planteos de la administración central y decidió postergar la reactivación de su propia planta nuclear, la primera en ponerse en marcha luego del parate en masa que siguió al tsunami. Con esto ha quedado en veremos la reactivación de los otros 34 reactores detenidos en Japón (60% del total). El diario Yomiuri, el de mayor tirada en el país, alertó en un editorial: "si no hace nada, los 54 reactores nucleares del país serán cerrados en menos de un año por inspecciones (obligatorias por ley) u otras razones y el 30 por ciento del suministro energético se perderá". Los apagones pueden transformarse de excepción en regla y el parate económico extenderse por falta de suministro. Las grande compañías japonesas anunciaron que 2011 será un año negro en sus cuentas (El País, 12/6). El "modelo" japonés se ha transformado en el paradigma de la catástrofe capitalista mundial.



Pablo Rieznik

Las comunidades afectadas por la contaminación y el saqueo luchan y se defienden, pero aún no encuentran una expresión política independiente de la burguesía.



Durante este mes hemos asistido a una ola de grandes manifestaciones ecologistas y de comunidades afectadas. Esto ocurre en Europa, en particular respecto de la energía nuclear y también, por supuesto, en Japón.


En este ultimo país, hubo grandes marchas que acaban de lograr el cierre de la central nuclear de Hamaoka, que se enorgullecía de estar en la peor zona sísmica del mundo, sobre la confluencia de tres placas tectónicas. Pero Fukushima -ya cerrada definitivamente, pero todavía emitiendo radiactividad- lo cambió todo y el primer ministro, Naoto Kan, pidió a la eléctrica Chubu que pare los tres reactores de Hamaoka.


La decisión es un duro golpe para la industria atómica, pues Tokio había hecho de la promoción de la energía nuclear una de sus apuestas para relanzar la economía. Ahora será muy complicado para empresas como Hitachi o Toshiba vender sus reactores. Pero esto no solamente afecta al parque eléctrico, sino también a toda la industria automotriz y electrónica mundial. Japón tiene un tercio de los reactores nucleares fuera de servicio, con la consecuencia de restricciones severas de suministro urbano e industrial.


Chile y Uruguay


El sábado 21, en Chile, 60.000 personas se pronunciaron contra un plan de mega-represas en la región patagónica. La semana anterior hubo 50.000 personas en la calle que se oponían también a la construcción de Hidroaysén.


El 12 de mayo, la marcha y el acto mismo estuvieron fuertemente escoltados por carabineros de Fuerzas Especiales, incontables carros lanzaaguas y lanzagases lacrimógenos que, antes de que terminaran los discursos y comenzara la presentación de los artistas invitados, se entregaron a la represión contra los jóvenes manifestantes, oficialmente hubo al menos treinta estudiantes detenidos.


"A pesar de esta acción represiva, miles lograron el objetivo de llegar frente a La Moneda, donde luego de un rato fueron nuevamente dispersadas por la brutalidad policial, con un helicóptero como medida de amedrentamiento por sobre la zona, iluminando desde el aire. Tal como el '73". Así lo expresa el Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales, que pide la renuncia del ministro Rodrigo Hinzpeter.


En Valparaíso, y en otras ciudades y regiones del país se efectuaron actos similares a los de Santiago.


En Uruguay, el gobierno del Frente Amplio no sólo convalida Botnia-UPM y quiere avanzar con Ence en Colonia, sino que ahora está promoviendo la minería a cielo abierto. El megaproyecto Aratiri va a explotar un mineral que ya ha desvastado el Congo, el coltán.


El 13 de mayo se realizó una importante marcha convocada por una coordinación que incluyó productores ganaderos afectados por la minera Aratiri, de los departamentos de Treinta y Tres, Florida, Durazno y Lavalleja, de vecinos y visitantes de las costas de Rocha, incluyendo Punta del Diablo, La Esmeralda, Cabo Polonio, La Paloma, diversas organizaciones del movimiento ambiental, sindicalistas, organizaciones de la enseñanza y estudiantes, movimientos por la tierra y la conservación de los recursos naturales. La marcha, que incluyó cien jinetes a caballo y unas 2.500 personas, recorrió la Avenida General Flores, finalizando con un acto enfrente al Palacio Legislativo.


Entre las consignas figuraba: No queremos un puerto de aguas profundas en La Esmeralda.


Cabe esperar que estas manifestaciones tengan una expresión política vinculada con los intereses de los trabajadores en su conjunto. Dado que estos emprendimientos afectan el suelo, el agua, a los productores agropecuarios y a un gran sector de trabajadores agroindustriales que quedan sin trabajo por el desarrollo de estos emprendimientos. Además queda comprometida la soberanía alimentaria.



Alicia Rodríguez


Un grupo de cuatro comuneros mapuches que se encuentran detenidos en Angol, a 575 kilómetros al sur de Santiago de Chile, a quienes les fue aplicada la nefasta Ley Antiterrorista del pinochetismo, ya cumplieron 45 días de huelga de hambre en protesta contra la condena de 25 años que recibieron.



Los comuneros ya habían participado de una huelga de hambre el año pasado, junto con un grupo más extenso de presos mapuches que exigían la derogación de la ley. La protesta finalizó con el acuerdo de que no sería aplicada la Ley Antiterrorista contra los comuneros. Sin embargo, la Justicia sí se basó para su fallo en la investigación realizada bajo los términos de la ley, que contempla una serie de atribuciones excepcionales a lafiscalía como la utilización de "testigos secretos" (!), mientras que la defensa denuncia que existieron torturas a los detenidos, que jamás fueron investigadas. De aquí salió la supuesta confesión de uno de los comuneros. El año pasado, producto de la enorme movilización que se produjo en solidaridad con la huelga de hambre, fueron liberados 14 presos mapuches que se encontraban detenidos desde hacía dos años sin causa alguna. Un verdadero Guantánamo.


La salud de los detenidos es extremadamente frágil. A los 14 kilos en promedio que han bajado, se suman las secuelas de la prolongada medida del año pasado que los debilitó severamente. La persecución sistemática contra las comunidades mapuches por parte del gobierno chileno refleja una verdadera "política de Estado".


¡Libertad a todos los presos mapuches!


¡Abajo la Ley Antiterrorista!


Los "secretos" de Fukushima (II)




La catástrofe de Fukushima comenzó para sus trabajadores antes del estallido, cuyas consecuencias siguen sin poder estimarse porque la fuga radioactiva no se contiene y sus efectos sobre los seres humanos y el medio ambiente son acumulativos. Como se acumulan en las últimas semanas las denuncias sobre el carácter criminal de la gestión capitalista de la industria nuclear a nivel planetario, jaqueada por la crisis mundial.





Las condiciones de trabajo en Fukushima eran y son simplemente "terribles", según acaba de calificarlas el corresponsal del New York Times en un informe reciente (9/4). Y no es sólo Fukushima: en toda la industria nuclear japonesa revista una "subclase de jornaleros que trabajan por un sueldo más bajo, tienen menos seguridad laboral y reciben menos prestaciones", consagrados a una labor en la cual arriesgan su vida. Medio centenar de ex empleados de Fukushima han tenido que retirarse en los últimos años luego de haber desarrollado diversos tipos de cáncer. Los expertos en salud señalan que son muchos más los trabajadores que experimentan problemas de salud como resultado de su trabajo, cosa que con frecuencia es difícil demostrar. La precarización laboral en esta industria de punta del "primer mundo" es peor que "tercermundista": de aproximadamente 83.000 trabajadores en las 18 plantas de energía nuclear comercial en Japón, el 88 por ciento estaba sujeto a contratos temporales anuales, según un informe del año pasado. En Fukushima, el 89 por ciento de los más de 10.000 empleados eran subcontratados. ¡El paraíso de la "tercerización", otra que Ugofe!


La superexplotación capitalista de los "miles de jornaleros temporales no capacitados (sic)" que durante años se han hecho cargo del trabajo peligroso en las plantas nucleares, "no sólo ha puesto en peligro la salud de estos trabajadores sino que ha socavado la seguridad en los 55 reactores nucleares de Japón" (ídem). Y no es novedad: en setiembre de 1999, en la planta de enriquecimiento de Tokaimura, tres operarios sin preparación hicieron que comenzara la reacción en cadena en una planta de enriquecimiento de uranio, algo impensable, según registra otro informe del diario español El País. Cuando voceros del régimen japonés nos decían que a diferencia de Chernobil, donde el desastre se debió a un "error humano" por impericia en el manejo de la usina, en Japón nada de esto podía suceder, estaban entonces macaneando a sabiendas.


Pero hay mucho más macaneo porque, además de todo el mal diseño de la planta de Fukushima, es la que contenía el potencial explosivo que detonó el terremoto. Un experto en ingeniería nuclear, Yoichi Kikuchi, acaba de denunciar que numerosas plantas nucleares de Japón están funcionando en condiciones de seguridad inaceptables en "un juego peligroso para eludir controles de las agencias oficiales e incrementar sus beneficios" (www. nakedcapitalism. com). Desde la década del '80 del siglo pasado existen denuncias en los Estados Unidos sobre los defectos de construcción en los sistemas de seguridad en Fukushima. Esto incluye barbaridades como la construcción de los tanques de combustible que refrigeran el núcleo de la planta a nivel del mar, en el país que ha hecho conocer al planeta el fenómeno de los "tsunami". Fue el colapso del sistema de refrigeración precisamente el punto de partida de la tragedia actual.


La falta de mantenimiento (¡para ahorrar costos!) y el envejecimiento de las construcciones se han convertido en una amenaza generalizada. En los informes de especialistas en Internet y en numerosos blogs se multiplican las denuncias sobre la complicidad con esta situación de los organismos de control de la industria nuclear yanqui, estrechamente vinculada a la japonesa: la estadounidense General Electric está asociada a Tepco, la propietaria privada de Fukushima.


La crisis capitalista ha metido su propia cola en este asunto porque ha acentuado la competencia entre los diversos capitales asociados a este negocio. Por eso los representantes de la Unión Europea salieron antes que nadie a denunciar el "apocalipsis" japonés. La francesa Areva es la mayor empresa de ingeniería nuclear del mundo y ha salido a tallar contra sus competidoras. En Estados Unidos, en cambio, la obsolescencia de numerosas usinas está jaqueando el negocio de un sector que tiene el planeta entero como terreno de pelea para sus igualmente enormes inversiones.


La gestión capitalista, la super-explotación del trabajo, la competencia feroz en un cuadro de quebranto industrial generalizado han transformado a la delicada industria atómica y su energía limpia (en relación con la derivada de los combustibles no renovables) en una mugre explosiva para la humanidad.



Pablo Rieznik

No sólo las plantas nucleares son obsoletas



Semanas antes del terremoto y tsunami, las agencias repetían la noticia que Japón había sido superado por China como segunda economía mundial. La recesión en Japón, iniciada con la crisis de la propiedad inmueble y el hundimiento de su bolsa en 1989, se cruza con el crecimiento a tasas alta de la economía china.

El retroceso de Japón fue acentuado por la suba del yen y las dificultades para exportar. Pero también la calidad de sus productos está en declive. Se revela en los reclamos sin precedentes a Toyota por vehículos con fallas y defectos. El presidente de la empresa tuvo que dar explicaciones en el Congreso de Estados Unidos. Hasta mayo de 2010, esas fallas produjeron 89 muertes. El gobierno de Estados Unidos la penalizó con la mayor multa a una empresa, por 16,4 millones de dólares, que la empresa no apeló.


Obsolescencia nuclear


En diciembre de 2008, la Agencia Internacional de Energía Atómica (Iaea) decía que "las reglas de seguridad están desactualizadas", lo que produciría "serios problemas para las estaciones nucleares de energía" ante un fuerte terremoto. La planta de Fukushima está diseñada para "soportar terremotos de magnitud 7.0", según revelaciones de cables de WikiLeaks; el terremoto del 11 de marzo fue de magnitud 9.0.


La planta accidentada, fabricada y operada por Tepco comenzó a operar en marzo de 1971 con tecnología del '50 y debía salir de funcionamiento en febrero de 2011, semanas antes del accidente, según las autoridades japonesas (http://en.wikipedia.org/wiki/Fukushima_I_Nuclear_Power_Plant ).


El "gobierno japonés se opuso al cierre de otras plantas nucleares en el oeste de Japón" que presentaban riesgo ante terremotos. En la Agencia de Seguridad Nuclear Japonesa (JNISA), "creían que los reactores eran suficientemente seguros y los análisis de seguridad eran apropiadamente conducidos" (Daily Telegraph, 15/3).


The Guardian hace referencia a un incidente de Kushiwazaki, un reactor en el noroeste de Japón, donde, un terremoto de escala 6.8, el 16 de julio de 2007, produjo un incendio de dos horas y permitió contaminación radiactiva de agua filtrada de la planta. Los ministros japoneses ignoraron advertencias sobre los reactores nucleares", dice en el titular (12/3).


Revisión total


Japón tiene 54 reactores nucleares -más de la décima parte del total mundial- establecidos en una zona geológicamente inestable y con alta densidad de población. "Obviamente -dice un experto-, Japón tendrá que repensar todo" (Daily Telegraph, 19/3).


Al gobierno y los expertos japoneses les cabe toda la responsabilidad de lo sucedido, no ha sido un "accidente", ha sido negligencia criminal. Ya se han detectado "trazos de radiación de la planta de Japón dañada (en Estados Unidos) desde California hasta Massachusetts, llevada a través del Pacífico, por ríos o el viento. Funcionarios dicen que no hay riesgo para la salud pública". También se han detectado "trazas de radiación en Canadá, Corea del Sur, China y Alemania" (Wall Street Journal, 29/3).


"La canciller Angela Merkel ha dicho que cerrará siete de las 17 plantas nucleares". El argumento es su obsolescencia, ya que son anteriores a 1980. Y ha dejado un alerta sobre la vetustez de todo el parque nuclear mundial (Daily Telegraph, 19/3).


Es uno de los sectores, a nivel mundial, donde no hay inversiones suficientes para renovar las plantas. El número de reactores en construcción es inferior a los que ingresan a la vejez. Están en construcción 65 reactores, 27 de los cuales están en China, cuyo gobierno dice que paralizó todos los proyectos. La agencia atómica del Reino Unido ha dicho que hay que esperar a las nuevas reglas que emergerán luego de la catástrofe de Yukushima (Daily Telegraph, 23/3).


Los reactores en actividad que tienen más de 30 años, son 154 y representan el 35% del total; y con 25 años hay funcionando 304 (69% del total) y no hay proyectos para renovarlos (www.world-nuclear.org).


Un cable de la CNN titula: "La mitad de los reactores de Estados Unidos tienen más de 30 años". En Estados Unidos, el 20% de la electricidad se genera en plantas nucleares".
Hay 440 reactores nucleares operando en 30 países, con una capacidad combinada de 376 GWe. En 2009 proveyeron 15% de la electricidad mundial (
www.world-nuclear.org).


Por casa


Un editorial del New York Times dice que: "El tipo de reactor usado en la planta de Fukushima -hecho por General Electric, conocido como Mark 1, un reactor de agua en ebullición- es largamente conocido por su débil sistema de contención" (¡!). Esto explica por qué la contaminación radiactiva alcanzó niveles tan altos y se extendió a miles de kilómetros de Fukushima. El comentario recomienda revisar las plantas nucleares en California, construidas en una "zona sísmica", la falla de San Andrés.


El presidente de Francia, cuyo país es provisto en un 75% por energía nuclear, anunció que "todas las plantas nucleares tendrán una revisión", aunque será "voluntaria".


Radiación y petróleo


Hace un año, British Petroleum y Deepwater Horizont, Halliburton y Transocean produjeron en el Golfo de México el mayor derrame de petróleo de la historia; fue un acto de negligencia para bajar costos. Anadarko acusó a BP de "groseramente negligente"; se usaron malos materiales en la perforación. Halliburton proveyó cemento de baja calidad para sellar el pozo y el gobierno no tenía capacidad ni tecnología para controlar la extracción, dice The Economist en "Marea negra y abogados manchados" (2/11/10).


Tepco, la empresa propietaria de la planta de Fukushima- está quebrada. No tiene fondos para hacer frente al desastre ecológico y humanitario que ha provocado. Luego de distribuir dividendos por producir "energía barata", ahora el gobierno de Japón le dará fondos para enfrentar la tragedia.


Las nuevas plantas en proyecto, su rediseño ante el accidente de Fukushima, con nuevas normas de seguridad estarán en el debate. Los inversores privados se alejaran de todos los proyectos luego de este accidente y los gobiernos deberán cargar con el financiamiento de los proyectos en curso. El uso de "energías alternativas" tendrá un nuevo impulso. Un experto comenta que: "La mayoría de las plantas nucleares en países desarrollados, incluido Japón, fue construida hace 30-40 años y están cerca del fin de su vida útil". Los verdes tendrán quiénes financien sus proyectos (Financial Times, 27/3).


Japón se respaldó en la producción de energía (recordemos que estamos hablando de la tercera economía mundial) en plantas obsoletas administradas por Tepco, hoy técnicamente quebrada, cuando otras alternativas de producción de energía están al alcance de la mano. La energía geotérmica y eólica. Las acciones de Tepco cayeron a un cuarto de su precio antes del "accidente". Japón, sin embargo, está situado en un colchón de lava volcánica, el "Círculo de fuego", que tiene 108 volcanes en actividad que pueden proveer energía para calefacción de los hogares, para descongelar las carreteras, etc. Y con menos contaminación.


Pero antes de que se produzca un cambio, la demanda de petróleo producirá nuevas tensiones en el "mercado del crudo", mientras las revoluciones árabes reducen la oferta. La demanda en el corto plazo puede incrementarse y producir subas en sus precios, de un ingrediente inflacionario en la economía mundial.


"Efecto monetario" de la reconstrucción de Japón


Luego del terremoto, la moneda japonesa -el yen- se valorizó, pero mucho menos que cuando el terremoto de Kobe (1995). En aquella subió 25% en pocas semanas, la repatriación de fondos para la reconstrucción y el desarme de posiciones apalancadas llamadas "carry trade", que consisten en endeudarse en yenes y poner el dinero a tasas mayores en el extranjero, el desarme de estas posiciones pueden generar "caídas" como el viernes (1º/4) en su cotización. El G7 esperó el mismo fenómeno de "Kobe" y puso a actuar "toda su artillería", pero no fue necesario el yen; luego de un "fortalecimiento" inicial, se "devaluó" frente al dólar y ahora cotiza a menor valor que el momento del terremoto-tsunami.


¿Un cambio de tendencia?, analistas dicen que con una deuda de 250% del producto bruto, la moneda japonesa puede comenzar una declinación. Si esto sucede, un nuevo ingrediente se colará en la "guerra monetaria", coches japoneses, memorias de computadoras, productos electrónicos de bajo costo pueden inundar el mercado mundial. Y al interior de Japón, las importaciones para la reconstrucción y la mayor dependencia de combustibles fósiles agregarán inflación.



Nicolás Roveri


Ni sismo ni tsunami, la barbarie capitalista




Luego de casi tres semanas del sismo que sacudió a Japón -que dejó 10 mil muertos y 17 mil desaparecidos oficiales-, la amenaza de una catástrofe nuclear tiende a agravarse, según reconoció Yukiya Amano, el director general de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA). La situación en la planta nuclear de Fukushima es de suma gravedad, en contraste con las informaciones difundidas por el gobierno y la empresa que opera la central, la Tokio Electric Power Co (Tepco), quienes minimizan, constantemente, la gravedad de los hechos. Algunos expertos denuncian que incluso puede haber una "fisura" en el núcleo de uno de los reactores, dado que se ha detectado Cesio 137, un elemento radioactivo cuya vida media es de 30 años, el cual sólo puede provenir de ese lugar (Clarín, 14/3). Al menos cuatro reactores están fuera de control, con daños graves en su estructura e, incluso, en su núcleo.


Mientras el gobierno destaca que han logrado reanudar parcialmente la electricidad en algunos sectores de la planta (con energía externa), en los últimos días ha salido a la luz una denuncia de enorme gravedad, que indica que los operarios que intentan enfriar los reactores no son empleados calificados, sino obreros subcontratados por Tepco, pertenecientes a empresas fantasma. Muchos de ellos ya han salido heridos considerablemente y uno perdió la vida. Sin embargo, dada la falta de información por parte de las autoridades, existe la sospecha de que el número de víctimas fatales entre los trabajadores podría ser mayor, así como de que el daño sufrido por la exposición a la radiactividad tendría consecuencias inmediatas sobre ellos. El nivel de improvisación en las tareas de rescate por parte del gobierno agrava la crisis, dado que utilizan agua de mar sin ningún control, lo cual luego facilita la extensión de la contaminación.


Por otro lado, las fugas -que se repiten sin ningún registro real- han producido elevados niveles de radiactividad en varias regiones. En los alrededores de Fukushima, los niveles han superado largamente los 500 microsiervets (unidad de medida de la radiactividad), considerada la dosis máxima de radiaciones inocua para la salud. En las cercanías de la central se llegó a detectar picos de radiactividad de 1.200 microsiervets. Para las personas expuestas a esa dosis, se espera en 30 días una mortalidad de 10%. También fue detectada una alta radiactividad en el mar. En el agua, a 330 metros de la planta nuclear, la radiactividad supera 1.250 veces el nivel permitido (La Nación, 17/3). Esto profundiza el riesgo de contaminación alimentaria (que ya fue registrada en varios productos, como leche y verduras cercanos a la central), además de comprometer severamente al conjunto de la industria pesquera japonesa. Por si fuera poco, en los últimos días se encontraron uranio y plutonio en varios puntos de los alrededores de la central nuclear. Estos hallazgos demuestran que estamos ante un desastre potencialmente mayor que el ocurrido en Chernobyl, el cual registra emisiones radiactivas hasta el día de hoy.


En oposición a las versiones periodísticas que circulan sobre el inquebrantable orden en la vida social nipona a pesar de la catástrofe y la crisis nuclear, las restricciones en la circulación de alimentos, los cortes temporales en la provisión de electricidad a las ciudades y la paralización de ramas productivas enteras de la economía (como la misma industria nuclear) ponen a Japón al borde del colapso y de la completa desorganización social.


La corporación nuclear


La impresionante tarea de encubrimiento que con tanto esmero llevan adelante el gobierno nipón y la Tepco sobre toda esta situación está ligada a lo que el diario Le Monde (25/3) definió como "el lobby nuclear", integrado por la Federación de Empresas Eléctricas (FEPC), la Agencia de Seguridad Industrial y Nuclear (Nisa), los grupos que construyeron las centrales (Toshiba, Hitachi, etc.) y los grupos que las operan, con Tepco a la cabeza, dado que había sido recientemente beneficiada con la extensión por diez años de su licencia para operar los reactores de Fukushima, además de la construcción de un nuevo reactor en el norte del país -ahora paralizada por el escándalo en marcha. Este conglomerado de pulpos energéticos ocupa un lugar neurálgico en la economía japonesa, al punto que la crisis que atraviesan puso a la tercera economía del planeta virtualmente en el abismo. Por este motivo, su historia está profundamente ligada al ocultamiento de accidentes y negligencias de todo tipo, partiendo de la construcción de reactores en regiones absolutamente inadecuadas para ello. La acción de los pulpos energéticos está estrechamente vinculada a la anarquía del modo de producción capitalista, que también incluye una sobreproducción de mercancías que consumen energía excesivamente -como la industria automotriz, emblema de la industria nipona. Por lo tanto, la única crítica realista que se puede desarrollar frente a la crisis nuclear es que sólo con una reorganización social sobre nuevas bases puede plantearse un desarrollo sustentable para la humanidad, sobre la base de una planificación de sus recursos y sus necesidades.



Diego Mendoza



El gobierno de Japón se ha visto forzado a admitir que el nivel de radiactividad ha aumentado en Tokio, a 250 kilómetros de la zona de la catástrofe, y es 20 veces mayor a lo normal.



Para los burócratas de la Unión Europea, a cargo de la energía nuclear, la cosa es peor: los reactores nucleares afectados por el tsunami de hace una semana se encuentran ya fuera de control.


El hidrógeno se ha separado del agua que se usa para proveer una refrigeración precaria de los reactores, lo que crea una cadena de explosiones imparables. Esas explosiones liberan a la atmósfera gases y partículas altamente radiactivas.


¿Cómo hemos llegado a esto?


Los reactores afectados fueron instalados en una zona sísmica y su tiempo de uso ha vencido hace tiempo.


Las razones para estos despropósitos son las de siempre: reducir costos ante el crecimiento de los precios de las energías alternativas, para mantener y aumentar los beneficios capitalistas.


Se ha alegado que la energía atómica es 'limpia', sin considerar su peligro potencial.


Esto ocurre luego del gigantesco derrame de petróleo de la British Petroleum en el Golfo de México, como consecuencia de la aplicación de métodos inseguros en la explotación en aguas profundas.


El 'modelo' de explotación capitalista de la naturaleza está socialmente agotado y se ha convertido en una amenaza directa para la humanidad.


El desastre de Chernobyl, en Ucrania, anunció, en los '80, el fin del régimen stalinista; el desastre de Japón descubre al máximo la irracionalidad del capitalismo -junto a las guerras, los campos de concentración y los genocidios.


La ley del beneficio privado y la correspondiente sobreexplotación de la fuerza humana de trabajo y del medio ambiente es la responsable de la miseria social y del saqueo natural.


El capitalismo ha desenvuelto su irracionalidad al máximo, sacrificando los intereses colectivos para impulsar el derroche privado, que cada vez más se convierte en desempleo masivo y privación de los bienes más elementales.


Mientras se desenvuelve esta tragedia, la preocupación de los gobiernos transita por otro lado: esconder la verdad a los pueblos y minimizar los alcances del gigantesco siniestro, o aprovechar la distracción hacia otros hechos para apurar la represión a la revolución árabe en Libia, Bahrein o Arabia Saudita.


Para que la humanidad pueda dominar la naturaleza en beneficio recíproco tiene que dominar sus propias relaciones sociales, abolir los antagonismos de la explotación del hombre por el hombre, para imponer una humanidad naturalizada sobre la deshumanidad socializada.


La consigna de la revolución socialista mundial está más vigente que nunca.


SOCIALISMO O BARBARIE


La catástrofe natural que sacudió a Japón el viernes pasado -un sismo de 9,0 en la escala Richter- puso de manifiesto nuevamente todas las contradicciones del régimen social, al rojo vivo, como suelen hacerlo este tipo de hechos. La comparación con los recientes terremotos que tuvieron lugar en Haití o Chile son inevitables. Mientras que en el primer caso hubo más de 200 mil muertos, en Japón se registraban 1.500 muertos y 10 mil desaparecidos a tres días del sismo. Una cifra también muy lejana de los cientos de miles de muertos por el tsunami asiático de 2004. Las construcciones y planificaciones contra estos hechos permitieron que algunas ciudades como Tokio pudieran reanudar su actividad con relativa normalidad. Japón contó con los recursos para hacerlo por ser la tercera economía del mundo.



Sin embargo, el panorama se oscureció ante la alarma de una inminente fusión nuclear en la planta de Fukushima, luego de que se registrara una serie de explosiones en varios reactores los días posteriores al terremoto. Los muros construidos para resguardar las centrales nucleares de catástrofes naturales no estaban construidos para prevenir un tsunami, considerado como "poco probable". Del mismo modo, los generadores de diesel colocados para la alimentación de los sistemas de refrigeración fueron construidos a una altura demasiado baja como para sortear una inundación, algo que finalmente sucedió. Esta posibilidad era considerada "como extremadamente improbable pero es un tema de gran inquietud desde hace décadas", según Ken Bergeron, un físico especializado en accidentes en reactores. Estos elementos produjeron el fracaso de todos los intentos por enfriar el reactor y obligaron al gobierno a utilizar agua de mar, lo que fue definido como un "un acto de desesperación", según Robert Alvarez, especialista en la materia. El jefe de Gabinete, Yukio Edano, declaró que hubo varias fugas radiactivas en algunos reactores, mientras que la radiación de la central nuclear supera los límites permitidos. También se declaró el estado de alerta en la planta de Onagawa (noroeste), por un aumento significativo en los niveles de radiación. Una fusión nuclear tiene un alcance sumamente destructivo hacia la población regional, como lo demuestran las experiencias de Chernobil (Ucrania, 1986) o Three Mile Island (Estados Unidos, 1979). Japón cuenta con cuatro centrales nucleares con varios reactores cada una, además de Fukushima y Onagawa. Por este motivo, el primer ministro Naoto Kan salió rápidamente a desmentir las comparaciones, asegurando que no existe la posibilidad de un escenario de semejante gravedad, aunque ya hay más de 600 mil evacuados. Además, los especialistas del tema denunciaron la "parcialidad" de la información vertida por el gobierno sobre el tema, al tiempo que denunciaron el retraso en la reconversión tecnológica de las centrales para un desarrollo sustentable, bloqueada por los pulpos energéticos fuertemente vinculados con el gobierno, como la Tokio Electric Company Center -gerenciadora de la planta de Fukushima- u otros consorcios y firmas europeas. La organización Greenpeace denunció que el desarrollo de energías alternativas como la eólica son bloqueadas por el lobby de estos pulpos que explotan la energía nuclear, sumamente cuestionada en su utilidad, en connivencia con el Estado. Inclusive con la construcción de centrales nucleares en áreas sísmicas o que pueden ser afectadas por un tsunami. La crisis nuclear destaca la contradicción entre la potencialidad material para un desarrollo sustentable -que además puede organizarse y prevenirse frente a los desastres de este tipo- y la orientación social de la clase capitalista, que somete los intereses del conjunto de la población al beneficio privado.


Naturaleza y economía
El sismo "es la peor cosa que podía pasarle a Japón en el peor momento", señaló el analista Nouriel Roubini, famoso por ser uno de los pocos especialistas que acertó en el comienzo de la crisis mundial. La frase retrata de manera completa la situación del país luego del terremoto. La economía japonesa sufre el sismo cuando decía estar saliendo de una recesión económica, aunque sufrió una caída del 0,3% del PBI en el último trimestre del año pasado. Los enormes gastos de reconstrucción deben hacerse en el marco de un 10% de déficit en el Presupuesto y una deuda que supera en un ¡200%! al PBI, la más alta del mundo. El Ministerio de Finanzas indicó que el país cuenta con un fondo de 5.000 millones de dólares para afrontar hechos de esta naturaleza. Sin embargo, los costos de reconstrucción se ubican hasta el momento en 30.000 millones, es decir, seis veces más, y esto en un cuadro de suma fragilidad por la situación de las centrales nucleares. Algunos cálculos más osados elevan los costos a 100 mil millones (Página/12, 13/3). A esto se suma la completa parálisis de la economía nipona. Los principales puertos comerciales se encuentran cerrados para la exportación e importación de bienes. Hay barcos detenidos con más de 80 mil tonelada de hierro, carbón y granos. Toyota, Nissan, Honda y Subaru se vieron obligadas a suspender parcial o completamente sus plantas, al igual que la empresa Sony. El primer ministro Kan definió la crisis como "la peor desde la II Guerra Mundial". Teniendo en cuenta que Japón sufrió dos bombardeos nucleares durante esa crisis, se comprende la magnitud de la crisis actual que existe para realizar semejante comparación.


La crisis mundial
El sismo también provocó la caída de prácticamente todas las bolsas del mundo. La bolsa de Tokio cayó el 1,72% y el yen se devaluó 1,47% frente al dólar, lo que obviamente echa más fuego a la guerra de monedas. Sin embargo, el sector más afectado por la crisis nipona son las aseguradoras, un núcleo fundamental de la crisis capitalista mundial. Las acciones de las aseguradoras sufrieron una caída del 6% en las bolsas europeas y asiáticas. En realidad, el peligro que existe es que se recorte la nota de calificación de la deuda japonesa, considerada excelente, a pesar de que su tasa de endeudamiento sea la más alta de todos los países imperialistas. Una contradicción propia del sistema capitalista, pero que ha puesto a miles de bonistas y banqueros a colocar bonos en la deuda japonesa que es, a todas luces, impagable. Una caída en la nota de la deuda en este escenario significaría, lisa y llanamente, la bancarrota del Estado japonés lo que podría desencadenar una nueva ola de quiebras de fondos de inversiones, banco e inclusive Estados enteros. Demás esta decir, esto tiene lugar en una etapa de la crisis mundial donde las masas han comenzado a levantarse contra los efectos de la bancarrota capitalista. Las consecuencias de una catástrofe natural amenazan con revelarse fatales para todo un régimen social de conjunto.




Diego Mendoza

Mujica no recibe a la Asamblea de Gualeguaychú


Contra lo anunciado en su campaña, José Mujica retiró su invitación a la Asamblea de Gualeguaychú para mantener una reunión. Su canciller ratificó que Botnia no se moverá de donde está, y reiteró el pedido al gobierno argentino para que reprima a los asambleístas. Se impone un plan de lucha conjunto de todas las asambleas ambientales.

El presidente uruguayo hizo campaña diciendo que iba recibir a los ambientalistas, pero ahora cambió de idea, fiel a su lema "como te digo una cosa, te digo la otra"
No bien la Asamblea aprobó la concurrencia a la reunión, Mujica retiró la invitación.
¿Qué quiere el gobierno uruguayo?
El canciller del gobierno de Mujica, Luis Almagro, expresó: "Los asambleístas de Gualeguaychú deben ser conscientes de que no pueden pedirle al nuevo presidente que relocalice la planta de celulosa". Agregó: "el Poder Judicial argentino en algún momento tendría que dictar un auto para levantar el bloqueo de los puentes". ¿Desea el canciller uruguayo que la Justicia mande a las fuerzas de seguridad a reprimir a los asambleístas?
Por su parte, Mujica ha declarado en un almuerzo con empresarios argentinos que el conflicto por Botnia "es poder pasar el puente". Respecto de los capitales finlandeses, dijo: "En lugar de sacarlos, nosotros quisiéramos que vinieran muchos más a vivir e invertir en Uruguay" (Pagina/12, 9/2).
También agredió a una periodista oriental diciéndole: "No sabía que defendías a los piqueteros, creía que eras uruguaya" .



Urribarri, Mujica y Cristina



Urribarri, refiriéndose a Mujica, dijo públicamente: "Nos unen la historia, los sentimientos y los intereses". Cuando hablaba de intereses, se refería al corredor del río Uruguay, al dragado del río. El objetivo de la hidrovía es sacar a granel los productos primarios agropecuarios del sur de Brasil y los productos forestales primarios para la gran industria de la celulosa y la pasta misma. Lo describe así la IIRSA (Iniciativa para la integración de la infraestructura regional suramericana).
Otro "interés conjunto" es el de las represas que Uruguay tiene urgencia de concretar con Brasil y Argentina. Son los proyectos hidroeléctricos Roncador y San Carlos.
También Uruguay le reclama a Argentina el desbloqueo de fondos del Mercosur necesarios, para la construcción de la interconexión eléctrica con Brasil.
"A Cristina le urge el voto que necesita de Uruguay el ex presidente Kirchner para ser secretario general de la Unasur. Voto que le negara Tabaré en dos oportunidades", dice la asambleísta Lilian Melnik.



¿Y qué podríamos esperar del fallo de la Haya?



La Corte Internacional no va a afectar la propiedad privada, derecho inalienable de la sociedad burguesa. Probablemente aplicará una sanción al gobierno uruguayo por no haber avisado formalmente a su par argentino. Respecto de la contaminación, recordará al Estado uruguayo su obligación de controlar las emisiones de la pastera y, finalmente, recomendará un monitoreo del río Uruguay a cargo de ambos países. En previsión a este resultado, el gobierno uruguayo viene diciendo que para acatar el fallo es necesario acordar con el gobierno argentino.
¿Y el régimen político en su conjunto?
El pueblo uruguayo pierde soberanía sobre los ríos, los puertos, el agua, y la tierra. Donde se criaban vacas, se producía carne y leche, se sembraban alimentos, ahora hay sólo eucaliptos que consumen el agua del acuífero. Una superficie equivalente a seis departamentos está forestada con pinos y eucaliptos para alimentar a Botnia y otras pasteras.
Con la perspectiva de sacar aún más productos primarios por la hidrovía, ambos gobiernos utilizarán el fallo del tribunal internacional para desactivar la protesta, ilegalizando el bloqueo del puente.
El régimen político cierra filas a favor de los contaminadores. Como lo demuestran los bloqueos al transporte minero en Andalgalá y Tinogasta, crece la resistencia ambiental en todo el país. Se impone, entonces, la realización de un encuentro nacional ambiental con representantes de todas las asambleas para hacer un plan de lucha conjunto.


A. R.


“Si el planeta fuese un banco, ya lo habrían salvado”

El fracaso anunciado de la cumbre de Copenhague

La denuncia coreada en las calles de la capital danesa, en las manifestaciones que se sucedieron durante varios días a pesar de la represión policial, demostró toda su agudeza. Aunque fue extendida una jornada más, en el afán desesperado por alcanzar algún acuerdo respetable, la cumbre de Copenhague, que debía “salvar al mundo”, terminó en un sonoro fracaso luego de semanas de discusiones vanas.

De no haberse reproducido por todos los diarios de mundo, la imagen sería difícil de creer. Es el viernes 18, último día de una conferencia que está naufragando. El premio Nobel de la paz Barak Obama se tiene que colar en una reunión organizada a sus espaldas –entre los jefes de Estado de China, Brasil, India y Sudáfrica– para realizar un último intento de evitar un papelón mayúsculo.
La cumbre de las Naciones Unidas sobre el cambio climático terminó así, a pesar de las expectativas generadas, con un resumen de buenas intenciones no vinculante. A pesar de reconocer el planteo de los científicos de que hay que evitar que el aumento de la temperatura global crezca más de 2°C a fin de siglo, no contiene cifras sobre los compromisos de reducción de gases contaminantes y ni siquiera especifica el acuerdo que había sido consensuado de recortar las emisiones en un 50% para 2050.

Las únicas cifras mencionadas son los compromisos financieros simbólicos para que los países “atrasados” reduzcan su contaminación, de 10.000 millones de dólares anuales hasta 2012. Desde 2020 se concretará un fondo de 100.000 millones de dólares contra los más de 300 mil millones de dólares anuales que países como China o Brasil reclaman como un mínimo necesario. De todas formas, no se sabe quién aportará el dinero, cómo se repartirá y quién lo administrará (Financial Times, 20/12). Finalmente, no se abordó de ninguna manera la innovación tecnológica necesaria para enfrentar el calentamiento global.
En síntesis, el acuerdo no contiene medidas para reducir las emisiones en los países en desarrollo y es una gran concesión a las industrias contaminantes que ahora tienen licencia para continuar emitiendo gases de efecto invernadero.
Las razones
La cumbre puso al descubierto las disputas interimperialistas, agravadas por la crisis capitalista mundial. Ninguna de las potencias planteó una reducción significativa de las emisiones contaminantes y, además, condicionaron sus magras propuestas a la aceptación de condiciones de los otros participantes. Así, China y los países más pobres pedían un mayor aporte de dinero por parte de los países imperialistas, mientras Estados Unidos exigía un monitoreo externo de las emisiones de los países “en desarrollo” y la Unión Europea condicionaba su propuesta de reducir un 30% sus emisiones a la aceptación de estas metas por parte de los otros países imperialistas.
El primer borrador del documento final anticipaba que a los países ricos se les asignaría una cuota de 2,67 de toneladas per cápita de emisión de gases para 2050 y 1,44 toneladas para los menos desarrollados. En las actuales circunstancias, cortar las emisiones de gases en los países subdesarrollados implica que éstos renuncien a su crecimiento económico y social, imponiéndole un límite al crecimiento, por eso la publicidad de esta intención provocó una de las primeras crisis de la cumbre. De todas formas, al final no se acordó nada concreto. Se entiende: nadie quiere dar ventajas a sus competidores.
El capitalismo ha llevado la competencia hasta su extremo, hasta otro bien escaso y preciado: una porción de la atmósfera. Como todo bien limitado y escaso, tiene valor económico. Y la atmósfera se mensura por su capacidad de absorber carbono. Se trata de un tesoro que algunos papers cotizan en un trillón de dólares. De ahí se puede estimar el extraordinario precio del paquete que está en juego y que tiene en el llamado “mercado de carbono” su principal instrumento. Esta es la solución preferida por las grandes corporaciones y la comunidad financiera y que, sin embargo, con el fracaso de la cumbre hoy está en crisis.
Mientras tanto, en las calles de Copenhague, decenas de miles de manifestantes se movilizaron durante los días de la cumbre. En la más masiva, el sábado 12, 100.000 personas marcharon para reclamar un acuerdo para reducir los gases de efecto invernadero. Las manifestaciones fueron reprimidas por un enorme operativo de seguridad que contó con nuevas leyes aprobadas ex profeso hace mes y que dan amplias atribuciones a la policía, que incluyen la detención administrativa de tipo preventivo de hasta doce horas, la que se aplicó a rajatabla contra manifestantes y transeúntes, por lo que resultaron detenidas unas 1.500 personas en una semana.
Caos y disputas adentro, movilización y represión afuera: “uno de los peores papelones diplomáticos de la historia”. No era posible esperar otro final.


Pablo Rabey

Depredación ambiental y laboral en Chile
Qué culpa tiene el salmón…

Ya tenemos la "vaca loca", la gripe aviar y la gripe porcina. Ahora es el turno del salmón o más precisamente al virus ISA (anemia infecciosa del salmón), que está provocando estragos en Chile.
Una vieja historia
Bajo la administración de Pinochet se inició la cría indiscriminada del salmón aprovechando la calidad de las aguas del Océano Pacífico. En pocos años, pasó a producir 650.000 toneladas de salmones por año colocando al país como primer exportador mundial junto a Noruega. La industria salmonera llegó a ocupar casi a 58.000 trabajadores, muy mal pagos y con una proporción muy alta de trabajo de mujeres.
Como consecuencia de la voracidad capitalista, millones de salmones, atestados en enormes jaulas circulares donde se crían, contrajeron un virus que proviene del hacinamiento y ha provocado la muerte de millones de ellos.
Para salvarse de la catástrofe, las empresas salmoneras crearon un antibiótico prohibido en los Estados Unidos, que tendría graves consecuencias para los consumidores, según denunciaron recientemente los diarios yanquis.
La mortandad indiscriminada de peces obligó al cierre de las empresas más débiles en 2007 y 2008, con una baja de casi 10.000 trabajadores de una de las industrias más contaminantes, peor pagas y de más alto riesgo de Chile. La salmonicultura chilena tiene, por otra parte, la segunda tasa de accidentes más alta a nivel nacional. Las condiciones de higiene y seguridad son pésimas. Se trabaja en un régimen semiesclavo a muy bajas temperaturas. Abunda el trabajo a destajo y muchas empresas se mantienen con el viejo sistema de bonos de "La Forestal". "Hay además un aumento considerable de abortos espontáneos entre las trabajadoras, las cuales son despedidas si se embarazan" (Eco Portal, 11/6).
"Demócratas" cómplices
El actual gobierno chileno dio cuantiosos préstamos a las empresas para rescatarlas de una crisis que, sin embargo, no deja de agravarse. Sobre las condiciones de trabajo y el uso de los antibióticos prohibidos no hace nada.
Por eso, las empresas salmoneras ahora van "por más" y han lanzado un inmenso chantaje al gobierno de Bachelet. Reclaman que la única manera de salir del quebranto es una concesión que se extienda a todo el sur de Chile el área de explotación de los mismos; es decir, reclaman que se transforme la larga costa chilena en una gigantesca salmonera, lo que ha causado una crisis con el turismo y con todas las organizaciones de pesca de las demás especies, y una crisis que puede terminar con la caída de la propia Bachelet.
La inmensa mayoría de los senadores de Chile está a favor de las salmoneras en nombre de la defensa "de las fuentes de trabajo". Hay una fuerte operación política para que una nueva ley otorgue las concesiones a las empresas. La enorme costa chilena se transformaría en una gigantesca cloaca.
Trabajadores
Chile vivió hace muchos años otra experiencia económica "milagrosa" que arrastró a la formación de la industria del salitre, que terminó después de años de brutal explotación obrera con en el abandono definitivo de las empresas del lugar y la desocupación de miles de trabajadores. De aquella vieja experiencia surgió el primer partido comunista de Chile y una histórica tradición de las ideas socialistas en el país. Hoy el "comunismo" y "socialismo" chilenos son furiosamente "salmoneros", tanto como lo son "papeleros" el "comunismo" y "socialismo" en el Uruguay, furiosos defensores de Botnia. Los despidos masivos y la depredación laboral y ambiental llevarán a los trabajadores a recorrer un camino de lucha. Aflorarán entonces las grandes reservas combativos del proletariado chileno.
Juan Ferro

Barrick cena en Nueva York con Bachelet

El diario La Segunda (Chile) nos informa de una cena para la presidenta Bachelet que se hará en Nueva York el 23 de septiembre. Todo esto con el auspicio de la Barrick Gold y la petrolera Chevron. El organizador del evento es el Council of the Americas, cuya Junta Directiva está encabezada por David Rockefeller y George W. Landau (embajador de EE UU en Chile 1977-1981).
Socios de este conglomerado son, entre otros, los empresarios chilenos Empresas CMPC y Eliodoro Matte, Antofagasta PLC y Andrónico Luksic C., Alvaro Saieh y Corp Banca, El Mercurio SAP y Agustín E. Edwards (Reporte Anual 2008, págs. 38-41), los que con las otras empresas de influencia del continente, toman examen periódicamente a autoridades estratégicas de la región. De hecho, la misma Bachelet ya se había sentado a la mesa del Council of the Americas cuando estaba en plena campaña... (hay malintencionados que piensan que compromisos contraídos en esa época hoy son bien agradecidos por los empresarios). Barrick y su fundador, Peter Munk, son entusiastas participantes de este círculo de poder que ha recibido el explicito respaldo de Bachelet para posibilitar su proyecto Pascua Lama, contra la declarada voluntad ciudadana.
Si usted posee 400 dólares y estómago suficiente para comer con esta mafia, inscríbase pronto que los cupos son limitados.

http://coa.counciloftheamericas.org/calevent.php?id=619

MINERIA

Chile

El gobierno chileno reprimió a manifestantes que fueron afectados por un gran derrame de material tóxico ocasionado por la Minera Los Pelambres en el Valle de Cuncumén

A primera hora del jueves 6 de agosto, las Fuerzas Especiales de Carabineros reprimieron al pueblo desarmado que protestaba en contra de la Minera Pelambres.

Tras un derrame de 6000 metros cúbicos de pulpa de concentrado de cobre a las aguas del Río Choapa en el sector de Panguesillo, la comunidad reaccionó con barricadas y tomas de caminos.

Tal fue la magnitud del derrame que la empresa, operada por el Grupo Luksic, se propone desviar el río. La comunidad continuó su protesta por más de una semana dado que el agua se contaminó al punto que la autoridad cortó el servicio de agua de red y tuvo que suministrar bidones para bebida. También se observó mortandad de peces y camarones de río (especie única en el mundo endémica de ese lugar).

Cabe mencionar que este derrame es el número doce que ocurre desde que empezó a funcionar esta mina en el año 2000 que, además, lleva en su haber numerosas muertes de operarios dentro de las instalaciones.
Tomando como excusa que la toma de caminos impedía el descenso de más de 800 trabajadores de la mina, los Carabineros reprimieron y se llevaron veintiocho personas detenidas.Como la comunidad seguía resistiendo, para lograr el levantamiento de las medidas de fuerza, la empresa ofreció, después de arduas negociaciones, la limpieza del derrame, reparación de los canales de regadío, monitoreos de las aguas de consumo y de riego. También un Fondo de Desarrollo Comunitario para mejoras en las viviendas, telefonía celular e Internet; obras de recreación, una ambulancia y un vehículo para el transporte de las rondas médicas.

Alicia Rodriguez

Lula y la Amazonia
El gran negocio detrás de "el negocio"

El Congreso de Brasil aprobó la Medida Provisional (MP) 458, que amenaza destruir la Amazonía. Esta MP, que originalmente proponía regularizar tierras ocupadas por pequeños campesinos ocupantes de tierra en el área de la Amazonía Legal (que equivale al 48% del territorio de Brasil), con su actual redacción abre margen para una inversión de valores, beneficiando a quién desmata y destruye.
La MP plantea una división de los lotes de los campesinos en dos categorías. La de los pequeños, de 100 a 400 hectáreas (ha), y a de los medianos, de 400 a 1.500 hectáreas. Sobre el pequeño recae la desconfianza del Estado y el titular del lote sólo podría venderlo después de diez años de la regularización de las tierras. ¡Y para los medianos, que en teoría pueden tener representantes legales, los lotes serían pasibles de venta después de tres años! Para empeorar, en este mismo negociado entran los grandes "ocupantes" a ser regularizados, ocupantes de tierras con más de 1.500 hectáreas de extensión. Estos también podrían vender las tierras después de tres años.
Si la MP 458 abre la puerta para la especulación con tierras robadas, la complejidad del problema aumenta cuando dimensionamos los valores inmobiliarios y su extensión. Estamos hablando de un área de 64,7 millones de hectáreas de tierra con un valor inicial del orden de 70 mil millones de reales (cerca de 35 mil millones de dólares USA).
En el Senado, encontramos a favor de esta medida a las bancadas de los "ruralistas", equivalentes a los sojeros argentinos, que levantan la supuesta bandera del campo.La medida es polémica y provocó una fractura en la base del gobierno y en la oposición. Por su parte, el presidente armó una maniobra para distraer a la mayoría. Dice que la cuenta a pagar por la preservación es también de los países ricos. Como la idea es que los países industrializados paguen a otros países más pobres como Brasil por mantener el dióxido de carbono (CO2) almacenado en sus bosques tropicales, Lula reflexionó: "tenemos que decirle a la gente que hubo un momento en el que podíamos deforestar, pero eso funciona contra nosotros ahora. Nos hará daño en el futuro, debido a que no habrá préstamos internacionales disponibles" (Reuters, 20/6).
Como ahora, según afirmó Lula, "nadie es un bandido porque deforestó" (EFE, 19/6)... con este negocio, todos se transforman en bandidos y ahora estarán avalados por el Programa Tierra Legal que regularizará en los próximos tres años 296.000 propiedades que hasta ahora estaban en condición irregular.
Una vez más diputados federales y senadores suscriben los intereses de un sector de clase -el de los grandes propietarios, ladrones de tierras públicas de la Amazonía.
Antes las transgénicas, ahora...
Con la MP 458 los senadores fuerzan el país a caminar a través de la misma huella que llevó a la aprobación de las semillas transgénicas a través del hecho consumado. Oficializando el robo de tierras y permitiendo la devastación de la selva, quedan entregados a la demencia del agente capitalista devastador e inescrupuloso.
Según Greenpeace, las grandes marcas de la comida, el deporte y la moda están relacionadas con la deforestación de la selva amazónica y, por ende, con el negociado de las tierras. Los investigadores de Greenpeace revelaron, por otra parte, que el gobierno de Brasil tiene un interés propio en la expansión de la industria ganadera, ya que es accionista de tres de los gigantes de ganado del país - Bertin, Marfrig y JBS - que pugnan por destrucción de enormes extensiones del Amazonas. Brasil tiene la mayor cabaña ganadera comercial del mundo y es el mayor exportador mundial de carne de vacuno. Comparte además con China el liderazgo en la exportación de cuero curtido. A lo largo de la última década, la industria ganadera brasileña ha experimentado un acelerado crecimiento orientado hacia la exportación. Entre 1998 y 2008, el volumen de las exportaciones de carne de vacuno y de ternera de Brasil se ha multiplicado prácticamente por seis.
El nuevo informe de Greenpeace, "Sacrificando el Amazonas", vincula a la carne, el cuero y otros productos procedentes de los ranchos de ganado que participan en la deforestación ilegal, la invasión de las tierras indígenas y la esclavitud en el Brasil con grandes marcas como Adidas / Reebok, Timberland, Geox, Carrefour, Eurostar, Honda, Gucci, IKEA, Kraft, Clarks, Nike, Tesco y Wal-Mart.
Así, tanto la industria ganadera, como las grandes empresas capitalistas, gozan de los beneficios que les otorga el gobierno de Brasil, que no solo verá engrosar su patrimonio, sino que vende una imagen ambientalista para que los países desarrollados destinen grandes sumas de dinero como premio por reducir el CO2!
Viviana Puccio

Bolivia:

El gobierno no pudo frenar la marcha minera

En Bolivia los trabajadores mineros son los primeros en sufrir las consecuencias de la crisis capitalista. La caída de los precios de los minerales (algunos en más del 50%) hace que las transnacionales de la minería quieran mantener sus jugosas ganancias, por tanto no sólo recurren a los despidos en masa, sino al congelamiento de salarios y a la ampliación de las horas de trabajo.
Este 26 de mayo más de tres mil mineros ingresaron en la ciudad de La Paz, demandando que el gobierno haga cumplir las ocho horas de trabajo y no las 10 o 12 que imponen las empresas transnacionales. También a la vez hay voces que plantean se ponga freno a las tomas de yacimientos mineros por parte de comunarios indígenas disconformes con la manera en que se explotan los recursos naturales en las localidades donde viven.
Mientras los mineros iniciaban su larga caminata desde la población de Caracollo, el gobierno se apresuró en conformar una comisión para detener la marcha. "El viceministro Farfán dijo que la comisión gubernamental, integrada por los Ministerios de Trabajo, Minería y Gobierno, continuará en sus esfuerzos para detener la marcha y lograr un acuerdo entre trabajadores y empresarios" (Econoticias).
La movilización por las ocho horas de trabajo y en contra de los recortes salariales es absolutamente legítima para la clase trabajadora en su conjunto. Sin embargo, la burocracia sindical de los mineros se ha caracterizado por sus contubernios con la patronal. Y puso como otra demanda de la movilización la inmediata paralización de los "avasallamientos" de indígenas a los yacimientos de las transnacionales mineras. Plantear esto sin más, es colocarse en defensa de las transnacionales para que continúen con su actividad depredadora.
A su vez, las comunidades indígenas donde se han asentados los yacimientos de explotación de los minerales reclaman los territorios como suyos y piden la expulsión de las transnacionales. Las comunidades quechuas del sur han advertido a la transnacional canadiense Vista Gold Corporation que abandone la explotación de oro en la mina de Amayapampa.
El 25 de mayo, el Conmamaq y la CSUTCB enviaron una carta al ministro Echazú exigiendo que se respete el derecho a la consulta y participación de las naciones y pueblos originarios en torno a las actividades que los afecten, como sería el caso de las concesiones mineras que operan en sus territorios. Solicitan la inmediata aprobación de un "Reglamento de Consulta y Participación para Pueblos Indígenas Originarios y Comunidades Campesinas en actividades mineras", que han diseñado junto al Gobierno en los últimos dos años.
La respuesta del Ministro de Minería, Luis Alberto Echazú intentó ser ambigua, pero es muy clara: "Los derechos de los pueblos indígenas son absolutamente legítimos y es una resolución de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), pero eso no significa que ellos puedan entrar a otras propiedades. Eso no les da derecho de expropiación. No se está entendiendo bien este aspecto" (El Diario).
El Estado plurinacional incluyente, del que tanto hablan los indigenistas del Gobierno y en el que tanta expectativa ponen los pueblos originarios, no son más que charlatanería y adorno autóctono para una Nueva Constitución burguesa en último término. Así lo demuestran las declaraciones de Echazú: "Para nosotros queda absolutamente claro que las comunidades no tienen derecho a veto. Tienen derecho a la consulta, a opinar y a cuestionar, pero en última instancia el Estado es la máxima autoridad para decidir". Y el Estado en manos del MAS proimperialista se decidirá por la permanencia de la transnacionales: "Nosotros respaldamos un acuerdo entre empresa y comunarios", recalcó Echazú.

Con la crisis vuelven las tomas y movilizaciones mineras

El capitalismo en crisis conlleva una arremetida empresarial, que consiste en recortar derechos a los trabajadores y chantajearlos con el temor del cierre y la quiebra. A su vez, la arremetida contra los trabajadores involucra una reacción y una respuesta de los mismos. Los primeros días de mayo, trescientos mineros con dinamita en mano tomaron la mina San Vicente -de la transnacional canadiense Panamerican Silver- y tuvieron a sus directivos y gerentes de rehenes.
En diciembre de 2008, Sinchi Wayra, que emplea a más de 3500 trabajadores, entregó 700 cartas despido a los trabajadores de la mina Porco. Como respuesta, los mineros tomaron la Prefectura de Potosí, desde donde amenazaron con tomar otras minas. Por su parte "Sinchi Wayra exigía a los trabajadores una extensión a 10 horas de la jornada laboral, el sistema del 14/7 (14 días de trabajo y 7 de descanso) y la congelación de los salarios para hacer frente a la caída de los precios internacionales de los minerales" (Rebelión mayo 2009). El Gobierno indigenista de Evo, ni corto ni perezoso, se arrogó la tarea de "mediador": en el mismísimo Ministerio de Minería se firmó un convenio ilegal entre los trabajadores y la empresa. Los primeros aceptaron las 10 horas de trabajo y renunciaron al aumento salarial del 12% decretado por el Gobierno, a condición de que la empresa desistiera de los despidos y mejorara las condiciones laborales de los trabajadores. Poco tiempo pasaría para que se comprobara que este acuerdo era insostenible.

Nacionalización de la minería, otro cuento de Evo

"En los tres años del primer gobierno indígena de la América morena, los grandes consorcios mineros se han apoderado de más de cuatro mil millones de dólares. Ellos obtienen el 95% del valor bruto de la producción y dejan para el Estado sólo el 5%. El saqueo minero de Bolivia es igual o mayor al sufrido en los tiempos del neoliberalismo salvaje" asegura un artículo publicado por Econoticias.
El ministro de Minería, Luis Alberto Echazú, ha reconocido que las transnacionales mineras le estarían robando al país, exportando el doble de mineral que declaran en la Aduana boliviana. Sin embargo hasta la fecha, desde la nacionalización de la metalúrgica de Vinto, el Gobierno ha desistido nacionalizar la minería. Al contrario, continúa con la entrega de estos recursos, como es el caso de El Mutún, reservorio de hierro más grande del mundo en manos de la Jindal Steel.
La muerte de 16 personas en enfrenamientos entre mineros asalariados y cooperativistas mineros en Huanuni (2006), forzó una respuesta del gobierno sobre la nacionalización del entonces disputado cerro de Posokoni. Sin embargo, Evo no habló jamás de recuperar la totalidad de las minas para los bolivianos. "Hay que nacionalizar las concesiones mineras sin inversión", se limitó a platear y nada dijo del robo que a plena luz del día efectúan las transnacionales al Estado boliviano, ni de las constantes denuncias por la contaminación que estas empresas generan en territorios indígenas.
Gracias a la presión de los trabajadores, el gobierno se comprometió a fortalecer la minería estatal y, en consecuencia, nacionalizó Vinto y dispuso la inyección 10 millones de dólares en éste rubro. Pero es evidente que estas medidas son ineficientes para competir comercialmente con las transnacionales mineras que continúan operando en territorio boliviano. Es así que el propio ministro de Minería denunció el año pasado que la empresa Glencore/Sinchi Wayra propició un boicot en la venta de estaño proveniente de la nacionalizada Vinto, generando al país una pérdida de 26 millones de dólares.

A retomar las consignas de Octubre

Los argumentos para plantear una expropiación de todo el rubro minero en Bolivia sobran: violan las leyes ambientales, estafan al Estado boliviano mediante la falsificación de informes y declaraciones juradas; violan las leyes laborales, etc.
En el hecho concreto de Sinchi Wayra, filial boliviana de la empresa Glencore Internacional AG, ha obtenido sus acciones de manera ilegal, de la que antes era la empresa Comsur, negocio del expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada. Luego de la insurrección de octubre y de su huida, Sanchez de Lozada vende el 100% de sus acciones a la Glencore, transación que no podía efectuarse pues el expresidente llevaba consigo una demanda por delitos de lesa humanidad y sus bienes deberían ser confiscados. Es de esa manera que Sinchi Wayra/Glencore, tiene la mayor parte del negocio de la minería en Bolivia.
Sin embargo, no se puede esperar una medida radical por parte un Gobierno absolutamente respetuoso y defensor de la gran propiedad privada. Tampoco la burocracia sindical plantea una salida revolucionaria ante la crisis capitalista que está empezando con nefastas consecuencias en el sector minero. Al contrario, los burócratas más se alejan de quienes han sido sus aliados históricos, los campesinos originarios, al exigir que se paren los avasallamientos y se queden las trnasnacionales super-explotadoras.
En la insurrección de octubre de 2003 la consigna fue nacionalización de los Hidrocarburos. Hay que retomar y profundizar esa consigna para todos los recursos naturales. La nacionalización de las minas sin indemnización, bajo control de los trabajadores y con participación de las comunidades originarias debiera ser la consigna para sellar una alianza obrero campesina, ya practicada en Bolivia en otras oportunidades.

Mila (Santa Cruz de la Sierra)

Riquísimos yacimientos de gas en las costas de Gaza
Las razones de una masacre
La Franja de Gaza es un campo de concentración donde se hacina una población condenada a una miseria infinita. Antes de que comenzara la ofensiva, el 98% de los comercios e industrias de la Franja habían cerrado, por falta de insumos o de clientes.
Sin embargo, pese a la miseria reinante -consecuencia del bloqueo israelí sostenido por Egipto- Gaza es potencialmente rica. Hace una década, British Gas descubrió un riquísimo yacimiento de gas en las afueras de las costas de Gaza, que podría tener hasta 1,2 trillones de metros cúbicos de gas, valuados (a los precios de la época) en 4.000 millones de dólares. Según el británico Foreign Office, el yacimiento es el activo palestino más valioso" (Information Clearing House, 7/1).
Israel (que controla el espacio marítimo de Gaza) y la Autoridad Palestina (propietaria del yacimiento) entraron en tratativas con British Gas para la explotación del yacimiento. El gas extraído del yacimiento marítimo sería destinado exclusivamente al consumo israelí sin pasar por Gaza, ya que se construiría un gasoducto submarino que desembocaría directamente en la ciudad israelí de Ashkelon; abastecería hasta el 10% de las necesidades energéticas de Israel, a la mitad del precio del gas que ahora importa desde Egipto.
La Autoridad Palestina recibiría el 10% de los beneficios; el resto se lo repartirían israelíes, británicos y norteamericanos. El contrato leonino establecido por la Autoridad Palestina con Israel y British Gas deja en claro la ilusión de la dirección de Al Fatah de que la promoción de negocios comunes con los enemigos del pueblo palestino abrirán la vía para el establecimiento de un Estado palestino. Recientemente, Salam Fayyad, primer ministro de la Autoridad Palestina, afirmó que "el desarrollo económico (...) mediante las inversiones privadas (...) es crítico para el éxito de nuestro proyecto de construcción estatal".
Hamas rechazó el trato calificándolo de "robo": "No es razonable que el propietario del gas, Palestina, reciba sólo el 10%", declaró un funcionario del primer ministro Haniya. El mismo funcionario agregó que "el gobierno no tiene problemas en cooperar con la empresa británica pero sólo luego de modificar algunos puntos del contrato" (Jerusalem Post, 5/7/07).
Luego de que Hamas derrotara el intento de Fatah de desplazarla de Gaza, Israel desechó comprar el gas palestino para no favorecer a Hamas. British Gas continuó operando el yacimiento (paralelamente a los yacimientos que se encuentran en el mar territorial egipcio). Habiendo rechazado el gas palestino, Israel dependía enteramente de sus propios yacimientos (a punto de agotarse) y de las importaciones egipcias. Entonces llegó la guerra contra Gaza.
Con fecha 20 de enero, después de la declaración unilateral de "cese del fuego", el Financial Times informa que la compañía norteamericana Noble Energy ha descubierto un enorme yacimiento gasífero en las aguas costeras del norte de Israel. El yacimiento permitiría al Estado sionista abastecerse por muchos años. El londinense FT se lamenta porque la British Gas se perdió el negocio y ahora deberá venderle el gas palestino a Egipto, "un prospecto mucho menos lucrativo".
Antes a Israel; ahora a Egipto. El gas palestino sigue sin llegar a Gaza. El pueblo palestino seguirá en la miseria.

MARCHA DEL 12 A LAS 12: JORNADA NACIONAL DE LUCHA AMBIENTAL CONTRA EL SAQUEO Y LA DEPREDACIÓN CAPITALISTA

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